Cuando escribo sobre términos que pueden ofrecer alguna duda me gusta recurrir al diccionario. A uno que se precie, no la Wikipedia ni similares. Tampoco a ChatGPT para que me lo explique. Un diccionario de toda la vida. Así que eso voy a hacer en este artículo.
Empecemos por Inteligencia Artificial. El Diccionario de la Real Academia Española la describe así:
inteligencia artificial
1. f. Inform. Disciplina científica que se ocupa de crear programas informáticos que ejecutan operaciones comparables a las que realiza la mente humana, como el aprendizaje o el razonamiento lógico.
No es una definición muy amplia, al contrario, es tan concisa que no ofrece dudas. “ejecutan operaciones comparables“. Comparables no es lo mismo que iguales.
Quiero ver cómo se define la propaganda, que algunos confunden con la publicidad (será por los folletos del buzoneo, etc.):
propaganda
1. f. Acción y efecto de dar a conocer algo con el fin de atraer adeptos o compradores.
| Sin.: | publicidad, promoción, reclamo, reclame, difusión, divulgación, publicación, bombo. |
2. f. Textos, trabajos y medios empleados para la propaganda.
| Sin.: | anuncio, folleto, panfleto, publicidad. |
3. f. Asociación cuyo fin es propagar doctrinas, opiniones, etc.
4. f. Rel. En la Iglesia católica, organismo de la curia romana encargado de la propagación de la fe.
Me quedo con las acepciones 1 y 3. Habla de adeptos y doctrinas.
Sumándolo todo tenemos la propaganda sobre la inteligencia artificial que se difunde en los medios. Y por medios no hablo de prensa, radio y televisión, si no también de internet mediante las redes sociales, foros, blogs, etc. Y ahí es donde tenemos el verdadero problema. La propaganda se acepta como información veraz. Un gran error. La desinformación es la causa de muchas polémicas y enconados debates sobre el tema. Se demoniza la IA como se ha hecho y se hará con cualquier avance tecnológico. Los motivos pueden ser diversos. Económicos, sociales, laborales, ideológicos y suma y sigue.
Las IA plagian
Argumentar que las IA plagian, por ejemplo, es un error de bulto. Una IA generativa de imagen no copia y pega, no es tan burdo como lo haría un humano practicando el plagio descarado. No es así. Las imágenes que se utilizan para el entrenamiento de una IA se convierten en modelos matemáticos que desvirtúan el vínculo con la imagen original. No soy experto en cómo lo hacen. El modelo es al fin y al cabo un algoritmo matemático que entiende y aprende a hacer una determinada composición, diseño, estilo, forma, etc. Pero para nada es un corta/pega. Las IA generativas nunca reproducirán una imagen de las miles de millones que se han usado en su entrenamiento. No es el objetivo. Para plagiar sólo deberían tener una base de datos de imágenes y nada más. Y no es así.
Dicho esto, y siguiendo con el tema, lo que si se puede argumentar y regular es qué imagen puede ser usada para ese entrenamiento y cual no. En diversos portales de diseño gráfico, como DeviantArt, al subir imágenes se puede indicar con un simple checkbox si queremos que esa imagen esté disponible para entrenamiento de IA o no. Si es que no, la URL de la imagen queda fuera del alcance de esos procesos. Por tanto, cualquier autor de una imagen debería poder marcar la misma con un identificador para marcarla como disponible o no para entrenamiento de IA. ¿Cómo? Ahora mismo no existe y una forma factible sería asociarla a un contrato en la blockchain tal como se hace con los NFT. El objetivo sería marcar la propiedad de la imagen por un lado y por otro señalar una serie de características como si se puede usar o no para entrenamiento, si es aceptable para uso general o no (controlando los casos NFSW) y más cosas. Esto desvincularía la polémica del autor que se siente plagiado y expoliado del que no tiene problema alguno porque su obra sea parte de un entrenamiento.
Las IA destruyen puestos laborales
Es una afirmación demasiado simplista. La invención de automóvil dejó sin trabajo a los constructores de carros si nos ponemos así. A los caballos como medio de transporte y toda la plétora de oficios que acompañaban al sector equino. ¿Quién quiere ir a caballo hoy día si no es por placer o por deporte? Los trabajadores que fueron perdiendo sus trabajos tuvieron que reciclarse y cambiar de sector. Con toda probabilidad muchos se convirtieron en mecánicos, ingenieros, etc. Cada Revolución Industrial ha provocado esa transformación laboral, tecnológica y de progreso. Las IA no son más que una nueva Revolución Tecnológica. El ordenador ya lo fue en su momento. ¿Cuántos contables y oficinistas fueron sustituidos por ordenadores? Muchos. Algunos se reciclaron, aprendieron a usarlos y gracias a su experiencia los usaban con mucho más sentido y rigor que quienes sólo aprendieron a usar un ordenador sin más. El oficio, la experiencia, ahí estaba.
El apartado gráfico también sufrió un gran transformación cuando los ordenadores personales fueron capaces de mostrarnos imágenes reales, no los dibujos pixelados de 4 o 16 colores, y las impresoras láser empezaron a imprimir con calidad de prensa. Hoy día no hay un solo diseñador gráfico que no los utilice… si quiere estar al día y ser competitivo. Artesanos y artistas los habrá siempre, por supuesto. Su mercado es muy reducido y exclusivo. La tecnología sigue avanzando. Tanto que en algún que otro país se plantean que los alumnos no necesitan aprender caligrafía. Como mucho a escribir con letras mayúsculas. La razón es todo lo que necesiten escribir lo harán con un medio digital: móvil, tablet, ordenadores, etc. Los calígrafos artistas seguirán existiendo a pesar de ello. Los libros electrónicos se iban a comer el mercado editorial y a vaciar las librerías de toda la vida. Pues no lo han hecho. Se siguen imprimiendo libros físicos. Quizás no tantos como antes. Quizás ahora se imprimen sólo aquellos que merecen la pena. La música digital (mp3) ha destruido en gran parte el mercado del álbum, del CD, del libreto y no por ello dejan de publicarse álbumes físicos. Como leí en alguna parte: “Que se publiquen sólo las ediciones de colección, las ediciones con libretos trabajados y con contenidos adicionales. para el sonido simple y llano con la versión digital binaria hay más que suficiente”. La compra de un CD con una portada básica no aporta nada a la experiencia de escuchar la música. Hay que ofrecer algo más.
Estamos digitalizados
Estos ejemplos son sólo unos pocos de lo que ha sucedido y sucede desde que estamos inmersos en lo que Nicolas Negroponte definió como El Mundo Digital allá por los 90. 30 años más tarde estamos tan conectados a él que no podemos salir de casa sin el móvil, pongo por caso. Internet se ha metido no en nuestras casas si no en nuestras vidas y para siempre. ¿Y ahora nos da miedo las IA?
Miedo, otra palabra que hay que definir bien:
miedo
1. m. Angustia por un riesgo o daño real o imaginario.
| Sin.: | temor, pavor, espanto, pánico, terror, horror, fobia, aprensión, alarma, susto, sobresalto, mieditis, canguelo, cerote, julepe, culillo, culío, culillera. |
| Ant.: | valor, valentía. |
2. m. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.
| Sin.: | respeto, temor, canillera, chucho, cocora. |
| Ant.: | confianza. |
Se define como el sentimiento que tenemos frente a algo real o imaginario. La parte imaginaria es la peor, representando lo desconocido.
La mejor forma de evitar y erradicar el miedo es la información. La buena información. La que se contrasta, no la que se adopta como válida como un dogma. “Si lo dice la televisión…” no es una premisa aceptable.
Nunca es tarde para aprender y ponerse al día. Como decía llevo 40 años en esto de la informática y quien crea que con los estudios del primer año he podido llegar hasta aquí se equivoca. Durante ese tiempo he tenido que estudiar cientos de temas nuevos, abandonar temas que conocía en profundidad, aceptar la obsolescencia, tanto la programada como la que no lo es para poder seguir avanzando. El paradigma de aprender un oficio y desempeñarlo toda la vida ya hace tiempo que no es viable. El cambio es parte intrínseca del mundo digital. La formación continua es imprescindible. No es cómodo, claro que no, ni tampoco fácil. Es necesario. Igual que saber leer y escribir, sumar y restar, conducir o saber idiomas. Y conocer las IA y saber aplicarlas va en esa lista sin que podamos evitarlo. Entonces, ¿por qué renegar y no estudiarlas para aprovecharlas?
Cierro este vaciado mental con una última reflexión. Algo que es imprescindible es la regulación y la legislación sobre el uso de las IA. Hecho con cabeza, no a golpe de capricho o de intereses particulares. Una regulación que proteja a las personas, a su privacidad y sus derechos, asegurando la igualdad de oportunidades. Sin embargo regulación no es sinónimo de censura o bloqueo. No pongo más definiciones de diccionario porque es muy sencillo buscar esos dos términos si se tiene alguna duda.