Dícese de la sensación que uno experimenta al verse abrumado por el incesante bombardeo de información.
En versión IA podríamos definir alguna palabreja más ingeniosa, pero ¿para qué? Estamos en las mismas. La cantidad de noticias e información sobre Inteligencia Artificial que se maneja a diario es inaprensible cuando menos. Incluso la misma noticia se repite varias veces al día con distintos matices. ¿En serio?
Alguien nos ha preguntado qué sentido tiene editar una revista impresa sobre IA en este marco de información nueva al minuto. Quizás no es la pregunta adecuada. Quizás de lo que se trata es de filtrar el grano de la paja, dejar a un lado las noticias sensacionalistas y quedarse con las importantes, las que tienen un fondo, la información que vale la pena. Y de todas ellas estudiar y explicar a los mortales con cerebro límbico las que valen la pena. Algunas de ellas perduran en el tiempo y esas son nuestro objetivo principal. Leer una revista de hace tres meses o tres años sólo puede tener sentido cuando su contenido es atemporal. La Ley de la Gravitación Universal se postuló en 1687 y hoy día sigue teniendo su vigencia. Lejos de los grandes descubrimientos de la ciencia nuestra revista no pretende perdurar tanto en el tiempo. Lo suficiente como para que quieras tenerla en papel y revisarla de vez en cuando, eso sí.
Por otro lado también es un bonito álbum de imágenes, ya no digamos fotografías. Y los álbumes “de fotos” siempre estarán ahí. Por más móvil y tablet y ordenador que tengamos, el papel sigue siendo el papel, tal como ocurre con los libros. La experiencia de tener una revista o un álbum en las manos e ir mirando imágenes no tiene nada que ver con la experiencia de una pantalla. Hay una desconexión física. No hay tacto. ¿Será ese sentido el que nos cuesta abandonar y por eso nos gusta tanto el papel? Ese es otro debate.
Volviendo al núcleo de la cuestión. ¿Tienes idea de cuántas noticias se generan sobre IA cada hora del día? ¿Y en cuántos media? Abrumante. Intentar “estar al día” y tenerlo todo es del todo imposible. Noticias en prensa y radiotelevisión, en Internet, listas de correos, newsletters, blogs, foros, canales y grupos sociales, redes, etc. Todo junto es inabarcable para un humanito estándar.
Aún así lo seguimos intentando. Desbrozar, encontrar el grano más suculento y aportar nuestro valor añadido cuando es posible. Escribir posts para estas páginas, pequeños flashes para las redes, contenido para Pixed Magazine y seguir adelante. En el camino aprendemos muchísimo, nos surgen dudas de si cambiar o no de herramienta, nos sorprende que alguien haya pensado en desarrollar tal o cual cosa, las inevitables guerras por la supremacía (cuando lo que debería primar es el bienestar de las personas, el servicio a las mismas, etc.), la ingenuidad por alcanzar a los que ya están arriba… El día a día en la redacción es así. Imagina que cada día llaman a la puerta de tu casa. Es el cartero. Y cuando abres la puerta te cae encima un aluvión de cartas y paquetes que te echa de espaldas y caes al suelo mientras ves con horror que el montón se hace más y más grande, hasta que no puedes ver ni la calle. Eso es estar en la redacción de Pixed Magazine. Abrumante. Ahora ponte a abrir sobres y paquetes, separa lo que vale la pena de lo que no, lo que está repetido, lo que es pura publicidad, quédate con lo bueno, lo mejor, lo excelente y de ahí… haz otro buen montón.
Ese es nuestro trabajo para que tú no tengas que hacerlo. Y te lo damos en forma digital y en papel para que elijas la que más te guste.